Una nueva noche violenta

Como aquella noche en Rosario. Esta vez sin emboscada, pero con la misma actitud agresiva y cobarde de la policía bonaerense.

Nunca se sabe muy bien como empieza todo, puede ser por un insulto al pasar, una agresión, una pelea, etc. Ninguna de éstas causas, valida esta represión indiscriminada de los "servidores públicos" de Lanús, para con la gente de San Lorenzo. Otra vez éramos testigos y víctimas de la estupidez y demencia de algunos uniformados, que ven en cualquier hincha común a un criminal.

Mientras avanzaba la Infantería por la calle donde se desconcentraban los hinchas de San Lorenzo, se escuchaban varios disparos, las piedras iban deteniendo su avance. Hasta ahí, un enfrentamiento más, entre hinchas y policías, dentro de este violento fútbol argentino.

Será el resentimiento, una formación insuficiente, incapacidad intelectual, o posiblemente todas estas cosas juntas, las que llevan a alguien que está para "protegernos", a convertirlo en un potencial sicario.

De otra manera no se puede entender, como pudo verse anoche, que un padre y una madre estén tratando de persuadir a un desquiciado policía que amagaba tirar una granada de gas dentro del micro (¡¿?!) que los había llevado con sus hijos, simplemente, para ver al club que aman. Una locura.

Seguramente a nadie le importa: dirigencia, funcionarios y grandes medios que manejan el negocio. A los únicos que les importa, es a los hinchas que sufren estos atropellos cada fin de semana. Pero que por esas cosas de la pasión, lo tendrán en la tribuna en el próximo partido que juegue San Lorenzo.

A la vez, muy posiblemente, ese padre y esa madre junto a sus hijos, no vuelvan nunca más a una cancha. Es hora de que se den cuenta (Organismos de Seguridad, dirigentes, funcionarios y empresarios) que están matando al fútbol, y que hace rato también se acabó el tiempo, del "Todo Pasa".